El software es absolutamente esencial para la forma actual en que se manejan las empresas. Desde que creó su empresa, ¿cuántas veces la pensó de nuevo? Le propongo 3 preguntas reflexivas:

• Cómo rediseñar y producir cosas.
• Cómo generar y gestionar nuevas transacciones comerciales.
• Cómo empezar a colaborar en niveles sin precedentes con los clientes y proveedores.

En el nuevo mundo, los esfuerzos digitales son claves para la forma de innovar y ampliar el negocio que cada uno tiene. A continuación, algunos hechos que obligan a pensar el negocio digital:

Presión sobre los precios y los márgenes
Las tecnologías digitales crean una transparencia casi perfecta, lo que facilita la comparación de precios, niveles de servicio y rendimiento del producto. Todo con solo un clic.

Los competidores emergen de lugares inesperados
Las dinámicas digitales socavan las barreras de entrada y las fuentes de diferenciación de productos. Se puede acceder a los mercados sin tener que construir redes de distribución de oficinas y agentes locales. Los nuevos competidores pueden ser las empresas más pequeñas que nunca llegarán a escala, pero que pueden hacer mucho daño a las firmas establecidas. ¿Puede un software competir con una infraestructura establecida? Claro que sí. Vea el caso de moda: Uber. ¿Cuántos autos propios tiene esta empresa? Ninguno. Y, sin embargo, está haciendo temblar a los taxistas y, especialmente, al poder del sindicato que los nuclea. Otro ejemplo en Argentina es la tienda online Avenida.com. No tiene locales de venta y, aun así, compite con la infraestructura de Garbarino, Frávega, Rodó, Megatone y otros desde una computadora.

El ganador se lleva todo
Los negocios digitales reducen los costos transaccionales y laborales, aumentan los rendimientos a escala a partir de datos agregados y atraen talento digital de calidad. Las empresas exitosas reconocidas por su experiencia digital y culturas amigables se convierten en imanes para el mejor talento digital, lo cual crea un círculo virtuoso. Estos efectos acelerarán la consolidación en las industrias, dado que desafían los modelos basados en capital y mano de obra intensiva.

El desafío del talento humano
El software reemplaza la mano de obra en las empresas digitales. La digitalización invadirá un número cada vez mayor de funciones de conocimiento dentro de las compañías, ya que se automatizan muchos puestos de trabajo de primera línea y de gestión media. Al mismo tiempo, las empresas están luchando para encontrar el talento adecuado en áreas que no se pueden automatizar. Tales áreas incluyen habilidades digitales, como las de los programadores de inteligencia artificial, los científicos de datos, las personas que dirigen las estrategias digitales y los que, de forma creativa, piensan los nuevos diseños de negocio.
Un desafío clave para los altos directivos es reconocer y reasignar los talentos humanos necesarios para forjar negocios digitales.

Evolución veloz de modelos de negocio
La digitalización no es un viaje de una sola parada. Un ejemplo de ello es la industria de la música, donde el modelo se ha desplazado de la venta de cintas y CD, luego MP3, a los modelos de suscripción, como Spotify.
Las pruebas de Google con vehículos autónomos indican posibilidades más radicales para cambiar el valor. A medida que el modelo digital se expande, los fabricantes de automóviles tendrán que adaptarse a la demanda de los compradores con vehículos más seguros y con más características automatizadas. Las empresas relacionadas con la industria automotriz, como el transporte y los seguros, también se verán afectadas, pues la automatización reduce el costo de transporte.

Los flujos se transforman
La digitalización reduce las barreras de entrada, y hace que los límites establecidos entre los sectores competidores se corran o superpongan. Además, transforma los flujos globales al reducir considerablemente los costos de producción y de distribución de tres maneras:

1. La creación de bienes puramente digitales, tanto en el ámbito B2B (empresa a empresa) como B2C (empresa a consumidores finales). El volumen de productos digitales de consumo —desde la música a las películas— que se transportan y se reproducen en todo el mundo sigue creciendo. Las aplicaciones que permiten a los consumidores comprar bienes virtuales y servicios digitales en los dispositivos móviles se han convertido en una importante industria. Para las empresas, la digitalización está transformando, incluso, flujos físicos de las personas en flujos virtuales, lo que permite el trabajo a distancia a través de herramientas de colaboración global.

2. La digitalización aumenta el valor de los flujos físicos por el uso de “envolturas digitales”, es decir, de un paquete de información en torno a los bienes a medida que atraviesan las cadenas de valor globales. Las opiniones o valoraciones de los clientes en línea, por ejemplo, ayudan a los consumidores a decidir si compran determinados productos.

3. Por último, la digitalización es la creación de plataformas en línea que traen la eficiencia y la velocidad para la producción y los intercambios transfronterizos.
La proliferación de plataformas de comercio electrónico permite flujos de bienes mayores y más rápidos, además de servicios a nuevos mercados, y ayuda a los jugadores más pequeños a participar en la expansión del comercio mundial.

Su empresa puede tener una ventaja digital
Cuando se cruza la frontera entre el mundo físico y el digital, las reglas cambian repentinamente, y las posibilidades de combinar información, clientes, productos, servicios, procesos y recursos se vuelven casi infinitas. La verdadera clave para la creación de una ventaja digital es generar nuevas fuentes de valor e ingresos. Para lograrlo, comience por definir su objetivo, ya sea relacionado con el cliente o los procesos. Después, identifique qué capacidades necesita para alcanzarlo, de forma que añadan valor. Todo esto lo obligará a evaluar sus recursos físicos y digitales, y las relaciones entre ellos.

Las capacidades digitales surgen al combinar de manera innovadora ambos mundos: mediante la extracción de información de los recursos físicos y su integración con los digitales.

Conclusión
La digitalización del negocio se sustenta en la tecnología de información (TI). Impregna todas las partes de la cadena de valor, y transforma la manera en que se realizan actividades de valor y la naturaleza de los vínculos entre ellas. También afecta el ámbito competitivo y la remodelación de la forma en que los productos cumplen con las necesidades de los compradores. Las mejores empresas tienen retornos de la inversión en TI de hasta un 40 % más que sus competidores.

Daniel Aisemberg.

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